viernes, abril 11, 2008

Una historia

Ella ingresó en aquel antro donde sus amigos estaban reunidos, él se levantó para saludar y supo que aquél hombre era el de su vida. sin embargo, nada paso entre ellos aquélla noche.

Pasó el tiempo, él y ella seguían manteniendo contacto por cartas, teléfono y msn, ya que por vivir en distintas latitudes no les era posible verse con frecuencia. Él pololeaba, mas su polola lo había cambiado por otro y ella servía como la amiga que ponía el hombro para la confidencia. Pronto los sentimientos se transformaron y de la amistad surgió el amor. La relación no fue fácil pues la distancia les jugaba en contra, así es que cada vez que podían verse aprovechaban el tiempo al máximo. Viajaban y se sacrificaban por estar juntos, hacían hasta lo imposible porque su amor triunfase por sobre todo obstáculo que se pudiese presentar y así lograron estar juntos por varios años.

Llegó el momento temido en que la relación comienza a enfriarse y ella decidió terminar con él, no porque no lo amase, al contrario lo amaba con toda el alma, pero habían caido en la monotonia y sólo ella intentaba luchar para fortalcer la relación, así es que llegó un momento en que se aburrió y terminó todo. Él quedó muy herido y tomo la desición de mudarse a la ciudad de ella, se fue a vivir con los padres de ella, quienes le dieron la espalda a su propia hija para apoyarlo. Fue así como de a poco fue reconquistándola y finalmente volvieron.

UNa nueva etapa, se fueron a vivir juntos, era una apuesta arriesgada, pero el amor era más fuerte y a pesar de que los valores de ella le hacían rechazar la idea del concubinato, terminó aceptando. Pasaron tiempos difíciles, pues no es fácil convivir con otra persona, sin embargo, estaban felices juntos, hasta que él comenzó a dejarla de lado por amigos y por una amiga a la que escribia románticos mail, pero que según él era solo una compañera de trabajo. Ella lo perdonó, pero el la volvió a traicionar y a relegar a un segundo plano, y entonces, después de cinco años ella lo dejó, con el alma partida y sintiendo que un trozo de sí había muerto para siempre, refugiàndose tan solo en un mar de lágrimas y meláncolia, viendo como el hombre que amaba se iba y parecía no importarle nada....con los sueños rotos y las esperanzas perdidas, ella se quedo sola, sintiendo que el tiempo inerte la sepultaba en desdicha.

1 comentario:

Sergio Peña Herrera dijo...

Linda profe, tal vez haya algun sentido de intertextualidad de lo que escribió, con el capìtulo 13 de la primera carta a los Corintios.
¿Se puede poner en la balanza lo dado y lo recibido?. Pues así como lo comido y lo bailado no lo quitará más que el porvenir, no sólo la dama de la historia se tiene a si misma para dar la vuelta a otra página de su vida, sino a quienes la conocen desde mucho antes de la tragedia.
No le dejo la clásica manzanita sobre su mesa en alguna sala de clases que esté licenciada poéticamente, sino estas palabras y su reflexión.... ahhh, y el hecho de que te echaba de menos desde tu ausencia en faculty, you know...